Cementerio de Green-Wood , Nueva York

 

Inspirado en el cementerio de Père Lachaise, al otro lado del Océano Atlántico y ubicado en una de las ciudades más cosmopolitas del mundo nos encontraremos el cementerio de Green-Wood, bello lugar repleto de árboles, lagos, colinas y cómo no, arte funerario allá por donde uno mire.

 

Inaugurado en 1838, a día de hoy es el mayor cementerio de la ciudad de Nueva York con 600.000 personas enterradas en él y ha sido nombrado Atracción Histórica Nacional. Enclavado en el conocido barrio de Brooklyn, su entrada principal se encuentra en la popular 5ª Avenida; de estilo claramente gótico aquí se hallan las oficinas del recinto, donde al entrar nos proporcionaran un plano tremendamente útil teniendo en cuenta las dimensiones del cementerio.

Volvamos a sus orígenes, como ya hemos mencionado este cementerio se fundó en la primera mitad del siglo XIX siendo uno de los primero cementerios rurales de América. Veinte años después había ganado tal popularidad a nivel internacional que aparte de convertirse en lugar predilecto para que las personas fueran allí enterradas, recibía alrededor de 500.000 visitas al año. La belleza de su interior hizo que parques como el Central Park y Prospect fueran proyectados bajo la misma línea que Green-Wood.

Tiene tanta historia en su interior que incluso en una parte de sus terrenos se libró la Batalla de Brooklyn, considerada la primera batalla de la Revolución Americana y crucial durante la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos.

Ideado por Henry Evelyn Pierrepont, el proyecto fue diseñado por un grupo de arquitectos de renombre como Richard Upjohn (conocido por sus iglesias de estilo neogótico) y que se encargó del diseño de la entrada principal. La capilla del recinto corrió a cargo del estudio de arquitectura de Warren y Wetmore que también diseñaron edificaciones tan conocidas como la Grand Central Terminal, el hotel Commodore y el club de la Universidad de Yale por lo que no extrañó que los moradores este cementerio lo hagan en tan hermoso lugar. Como nota curiosa comentaremos que la capilla se alquila para celebrar bodas en ella, así que si algún lector tiene la ilusión de casarse en un cementerio, aquí tiene una oportunidad.

Clara Redondo