Tumbas de clásicos del cine de terror

En el cine de terror los cementerios suelen ser uno de los decorados imprescindibles de cualquier film que se precie; de hecho, algunos de sus protagonistas viven en ellos, como los vampiros (cosa que no acabamos de entender mucho porque anda que no hay cruces en ellos). Hoy os enseñaremos dónde están enterrados algunos de esos maestros del terror. 

Tumba de Max Schreck

El nombre ya le venía apropiado pues en alemán significa «terror máximo». Max fue el primer Nosferatu de la historia, ese que todos recordamos subiendo unas escaleras de la manera más tenebrosa que hayamos visto hacerlo (bajarla fue a Reagan aka la niña del exorcista). Está enterrado en el cementerio de Wilmersdorfer en Bandemburgo, Alemania. Su tumba estaba muy deteriorada, así que el Museo de Cine Alemán corrió con los gastos para erigirle un pequeño monolito en el que se puede leer su nombre y fecha de nacimiento y muerte.

Tumba de Bela Lugosi

Como bien cantaban Bauhaus, Bela Lugosi is dead.  El más conocido Drácula de la historia, murió de un ataque al corazón (como no podía ser de otra manera)con una copia de «Final Curtain» de Ed Wood en sus manos. Fue enterrado con una de las capas que llevó para interpretar al ilustre vampiro, y el funeral y entierro fue coeteado por su gran amigo Frank Sinatra, ya que su familia se encontraba sin dinero. Está enterrado en el cementerio de Culver City, en Los Ángeles.

El otro gran Drácula del cine, Christopher Lee, no se sabe dónde está enterrado, lo que le da un +10 en representar tu personaje más allá de la muerte.

Tumba de Boris Karloff

Van casi de la mano, aunque no tengan nada que ver, Drácula y Frankenstein, aunque si Bela Lugosi no hubiese rechazado el papel, ahora no estaríamos hablando del gran Boris Karloff, que hizo que varias generaciones se aterraran con sus papeles en el cine de terror. Fue cremado en el cementerio de Guilford, en Inglaterra, y en el Jardín del Recuerdo hay un árbol plantado con una placa con su nombre.

Tumba de Tod Browning

Muchos de los personajes de terror clásicos que conocemos no tendrían una forma definida en nuestra cabeza si no fuese por Tod Browning. De hecho, no utilizaríais la palabra «friki» si no fuese por él. Ahí os lo dejo. Está enterrado en el cementerio Angelus Rosedale, en Los Ángeles.

 

Tumba de Lon Chaney

Y no podíamos acabar sin nombrar al que interpretó al personaje que se presupone en un cementerio, en una ópera. Está enterrado en el Forest Lawn Memorial Park de Glendale, California.

No queremos dejar de nombrar a Elsa Lanchester, la protagonista de dos grandes películas de terror, La Novia de Frankenstein y Mary Poppins, y el gran Klaus Kinski, otro de los mejores dráculas de la historia, las cenizas de ambos fueron arrojadas al mar.

Paloma Contreras