Cementerio de Westwood

 

El 26 de febrero se celebró la gran fiesta del cine en el Dolby Theatre de Hollywood, Los Ángeles. Sin lugar a dudas ese día, la alfombra roja alberga el mayor número de rutilantes estrellas del cine y de la música. ¿O no?

 

No muy lejos de allí, en Westwood,   otra alfombra, esta vez de color verde también cuenta con un gran número de actores, actrices y otros muchos personajes vinculados con el mundo cinematográfico.

Hablamos del Westwood Village Memorial Park Cemetery. Este pequeño cementerio que actualmente recibe miles de visitas por la importancia de sus moradores, comenzó su andadura en el año 1905 con el nombre de Sunset Cemetery. Desde entonces, sus enterramientos se realizaban sólo en tierra siendo un lugar apacible, discreto y donde las estelas emergían de manera discreta sobre un cuidado césped.

Ya por aquel entonces y en los años venideros algunos artistas del celuloide escogieron este pequeño y escondido cementerio para su descanso eterno. Y así iba viviendo el cementerio, con sus entierros discretos, algunas criptas adosadas a sus muros, un mausoleo por aquí, todo el trasiego normal dentro de un cementerio, hasta que en 1962 llegó la rubia.

Cuando un 5 de agosto se descubrió el cadáver de Marilyn Monroe nadie hubiera apostado porque los huesos de la sex-simbol acabaran en este remanso de paz. Fue su exmarido y candidato a volver a serlo, Joe DiMaggio, el que pensó que el cementerio de Westwood reunía las condiciones necesarias para que nadie perturbara el descanso y a la vez la mantenía alejado de algo que él odiaba: el resto de famosos. ¡Qué equivocado estaba!

Tres días más tarde, una de las novias de América fue enterrada con una discreta ceremonia a la que asistieron unas treinta personas. Sus restos fueron depositados en un sencillo nicho cuya losa de tonos crema ha ido adquiriendo un color rosa pálido debido a los besos que recibe por parte de sus admiradores.

La decisión de tomo el jugador de béisbol tuvo sus repercusiones, y a partir de entonces comenzó a surgir el “efecto Marilyn” y el cementerio pasó de ser un lugar sencillo a revalorizar su terreno, puesto que el resto de las estrellas de Hollywood deseaban descansar aquí eternamente. El Westwood iba camino de convertirse en un lugar exclusivo para las primeras estrellas del cine, y claro que lo fue.

El fundador de la revista Playboy, admirador de la tentación rubia, ha adquirido el nicho situado a la izquierda de Marilyn, teniendo en cuenta los beneficios que genera este hombre pagar los 80.000 dólares que cuesta ese pedacito de espacio, no le habrá dolido para nada el bolsillo. Además, toda su fortuna comenzó gracias a una foto suya, qué menos que pasar la eternidad juntos. El de la derecha está libre, por si alguno quiere descansar al otro lado de la actriz.

Desde entonces el cementerio con más estrellas por metro cuadrado acoge famosas almas; decir todos los famosos que descansan aquí sería imposible, pero no nombrar a algunos de las más carismáticas estrellas del cine o de la música sería imperdonable.

-Roy Orbison: ¿Quien no ha tarareado uno de sus éxitos más conocidos? Pretty woman. (Ya tengo la melodía metida en la cabeza para todo el día)

-Truman Capote: Este escritor con un extraordinario talento fue autor entre otras muchas obras de Desayuno en Tiffany`s y A sangre fría.

-Dean Martín: Conocidísimo actor y cantante en la década de los 50. Hace poco se le calificó como “el hombre más cool de todos los tiempos”.

-Jack Lemmon: Todos le recordamos por sus papeles cómicos, la película Con faldas y a lo loco le supuso el espaldarazo definitivo en su carrera hacía el éxito, además de comenzar a trabajar con su director fetiche, Billy Wilder.

-Billy Wilder: De origen austrohúngaro está considerado como uno de los mejores directores y guionistas de todos los tiempos. Más de 60 argumentos, 25 películas dirigidas y seis premios Óscar lo corroboran. Incluso escribió su epitafio, “Soy escritor, pero nadie es perfecto”.

-Bettie Mae Page: Reina del pin-up, su carrera llegó a lo más alto en la década de los 50, teniendo millones de seguidores (y sin internet). Profundamente católica no le importó demostrar su sexualidad, posando como modelo de lencería, bikinis e incluso fotografías con una gran carga sexual, aunque nunca teniendo sexo explícito.

Podríamos continuar, el número de famosos que allí “descansan” es interminable, y entrecomillamos descansa, porque desde que llegó la famosa rubia pocos descansan allí, el trasiego de visitantes es constante, todos quieren fotografías de sus ídolos y no es de extrañar, para muchos mortales, es lo más cerca que van a estar de una gran estrella del cine.

 

Clara Redondo